Guatemala – El Sentir Maya

Guatemala

Corazón del Mundo Maya

Guatemala es el Corazón del Mundo Maya, territorio de cerca de 500.000 km2 en el que este pueblo creó hace más de 4,000 años una de las más sobresalientes civilizaciones de la antigüedad… Conocida como "IximUlew" o "Tierra de Maíz", es cuna y heredera de un legado ancestral, con imponentes ciudades, majestuosos asentamientos arqueológicos y una cultura viva, mística y arraigada en el tiempo.

Su superficie es una zona selvática con gran cantidad de ecosistemas y una asombrosa y variada belleza natural: cadenas de exuberantes montañas y volcanes, cuevas, grandes lagos, ríos tropicales, kilómetros de inexplorada selva y miles de especies indígenas de plantas, flores y animales.

A su impresionante arqueología y la seductora naturaleza se suman las ciudades que construyeron los españoles durante la colonia y que, al igual que la gastronomía, el arte y las festividades, se fundieron en un interesante mestizaje.

Con una ubicación geográfica privilegiada y un clima excepcional, “El País de la Eterna Primavera” nos invita a recorrer y descubrir su diversidad natural y cultural, en donde cada rincón cuenta una historia de profunda conexión Tierra-Cosmos.

GUATEMALA

El Sentir Maya

A estas tierras llegaron los hombres de maíz, aquellos que buscaban construirse un rostro propio para ser reconocidos por los dioses.

Aquí vinieron, a fin de elevar su espíritu hasta las estrellas, vivir su luz y conocer sus movimientos e influencias.
Aquí, en Guatemala, entre los aromas de orquídeas y bromelias, al lado de volcanes y ceibas, lagunas, ríos, grutas y cenotes, los mayas construyeron más de tres mil ciudades, practicaron el ritual del juego de pelota y se bañaron con vapor hasta dejar limpios sus pieles y corazones.

En este lugar se quedaron a esculpir estelas y levantar templos a las deidades que protegían sus horas, sus noches, sus días, sus celebraciones…

Ellos descifraron los ciclos de Venus y del Sol y conceptualizaron el cero.

Trabajaron con maestría el jade y plasmaron en los muros imágenes de singular belleza y significación trascendente.

Ellos dieron nombre a cada piedra, cerro, árbol y flor de esta región.

Aquí nacieron sus héroes. Aquí dejaron a sus herederos